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miércoles, 16 de agosto de 2017

Burros Separatistas versus Antonio Machado



No se levanta uno de la cama, sin que la insufrible chusma separatista y antiespañola que pululan en la región catalana, nos obsequien con el acostumbrado rebuzno de cada día.  El borrico que tiene la ciudad de Sabadell por alcalde, se le ocurrió que la plaza que ostenta el nombre de Antonio Machado no era merecedora de esta gran poeta, y dio órdenes de retirar la placa de dicha plaza.  Como era de esperar, ante semejante acto más digno de una acémila, que de un alcalde que ostenta su puesto. Por su puesto, las redes sociales se hicieron eco de aquel tremendo rebuzno de Señor Alcalde.  Como consecuencia de tan lamentable actuación, el alcalde dio marcha atrás, y ahora dice el muy mendrugo, que la plaza seguirá con el nombre del gran poeta español.  Me pregunto si este imbécil sabía que Antonio Machado murió en exilio en Francia.  Pero claro, este chimpancé que sufre la ciudad de Sabadell como alcalde, no puede ocultar su radicalismo antiespañol, ni su incultura general.  Aquí, aparte de borrico del alcalde, la culpa está repartida por todo el consistorio que aprobó tan reprobable medida.  Aunque el colmo de esta manada de borrico que forma el consistorio de la ciudad de Sabadell, es quitar el nombre de calles o plazas de estos malvados fascistas, Luis Góngora, Francisco de Quevedo, López de Vega, y otros fascistas ilustres, según el criterio de estos burros que ostentan unos gramos de poder.  Eso sí, Don Antonio Machado, será recordado en los próximos cien años, pero los borricos del ayuntamiento de Sabadell, morirán en lo más completo del anonimato.  Posdata, el cantante catalán Joan Manuel Serrat, tiene un álbum de canciones que son del poeta Antonio Machado.  Yo, le recomiendo, Señor Alcalde, que las escuche.  Y por favor, no me seas tan borrico. 


martes, 1 de agosto de 2017

EL INJUSTO FUSILAMIENTO DE JULIAN ZUGAZAGOITIA


Los recuerdos de la fratricida guerra civil en que se vio envuelta la nación española, es a día de hoy motivos de pasión y polémicas. Un caso que para mí fue algo desagradable y cruel, fue que un periodista de la talla de Zugazagoitia, fuera entregado por la tenebrosa Gestapo a las autoridades franquistas en el Otoño del 1940. Zugazagoitia tuvo que marchar al exilio a Francia, después de la toma sin ninguna resistencia de Cataluña por las tropas nacionales. Pero  poco duró su estancia en el país galo, púes el ejército alemán aplastó a Francia de un plumazo. Fue así como la suerte de miles de refugiados republicanos, anarquistas y comunistas quedó sellada. Fue imposible escapar de las garras de la vil Gestapo, una vez prisionero le fue fácil a las autoridades franquistas pedir su extradición. Como era lógico a la Gestapo no le causó ningún problema acceder a la petición del gobierno de Franco. Lo más repugnante vino después, cuando en un juicio sumarísimo fue condenado a muerte. Zugazagoitia fue fusilado un nueve de Noviembre de 1940.

El problema era que Zugazagoitia no tenía las manos manchadas de sangre. Hasta un acérrimo del franquismo como lo era Serranos Suner, señala en sus memorias y reconoce que Zugazagoitia no tenía que haber sido extraditado de Francia a Espana, pues el tratado de extradición no se aplicaba al delito de rebelión. Éste periodista fue un modelo de ética; escribió esto en el periódico El Socialista, en Octubre de 1936 en plena guerra civil.

“La vida del adversario que se rinde es intocable, ningún combatiente puede disponer libremente de ella.”


Su puesto como ministro de Gobernación evitó muchas matanzas contra los prisioneros del bando nacional. Consintió la salida del insigne escritor de derecha Wenceslao Fernández Florez. Con una historia limpia de crímenes, la justicia franquista no le quiso conmutar su condena a muerte, un ejemplo de nuestra maldad cainita, digo yo.